lunes, 28 de mayo de 2012

Historietas varias por Japón!


Este fin de semana fue la competición por equipos y como planeé con Daichi y Nagoya, dos alumnos de primer curso con los que me llevo muy bien, partimos de Katsuura el sábado para pasar la noche en Tokyo o Saitama. Lo hicimos así porque si no había que despertarse el domingo a las 4:30 de la mañana para coger un tren a las 5:00.

Daichi, el chico de la izquierda en la foto de más abajo, es un tío genial. Es el único alumno de primer curso que conozco que no se ve coartado por los senpais de mayor edad. Y con esto no digo que no les tenga respeto, les tiene el mismo respeto que les puedan tener los otros alumnos de primer curso, sin embargo, el no cambia respecto a mí cuando están los senpais delante. Siempre es igual, siempre saluda, siempre sonríe y siempre es simpático. Con el resto de chicos de primero, por desgracia, esto no pasa. Cambian de forma radical dependiendo del entorno en el que estén. Si hay senpais de mayor edad cerca, son mucho más fríos y distantes, en cambio, cuando sólo estamos alumnos de primer curso y yo son mucho más amigables y simpáticos. Diferente cultura respecto a la española.


Partimos a medio día. Fuimos, tal y como he dicho, Daichi, Nagoya, otro chico de primero llamado Nagase y yo mismo. En la estación encontramos alumnos de cuarto curso. Mis compañeros les saludaron religiosamente como kohais que son. Por mi parte, decido quiénes son mis senpais, y por lo tanto a quien saludo.

El tren salió caro. Habíamos quedado en Tokyo con Dean y Yofrie porque habían pasado la noche allí. Shinjuku era el punto de encuentro. Tardamos unas dos horas en llegar a Shinjuku. Durante el trayecto hablé bastante en japonés y me alegró comprobar que casi casi puedo mantener una conversación, aunque sea de forma muy básica. Por lo menos se va notando el estudio diario.

La estación de Shinjuku es enorme. En vez de una estación de tren parece un centro comercial. Dentro de la misma estación hay unos grandes almacenes y si te equivocas de salida, puedes tardar en rencontrar el lugar al que quieres ir cuarenta minutos, fácilmente. Por ejemplo, si sales por la salida Sur, pero el punto donde quieres ir estaba más cerca por la salida Este, puedes estar un buen rato caminando hasta que te vuelves a situar. Así es Tokyo.




Esperamos unos 10 minutos en el Edificio Metropolitano del Gobierno de Tokyo. Poco después de que pasaran esos 10 minutos, vimos a Dean aproximarse. Decidimos dar una vuelta por los alrededores de Shinjuku. Es increíble la cantidad de gente que hay en esta ciudad.

Cuando fue la hora de cenar, decidimos buscar un sitio. Primero fuimos a la misma estación de Shinjuku, donde había dos o tres plantas llenas de restaurantes. Sin embargo, vimos los precios un poco por encima y decidimos que era demasiado caro. Al salir de la estación y caminar unos 10 minutos encontramos a un señor en la calle, que hacía publicidad de un restaurante indú. A los dos japoneses que nos acompañaban les apetecía cenar de indú. Además de que era relativamente barato. Por 1400 yenes, unos 14 euros, buffet libre. La verdad, para ser Tokyo, no está nada mal. A mí no me hizo mucha gracia por el tema de la sed. Recuerdo que la comida indú da mucha sed. Pero ya que nos habían acompañado lo menos era ir a cenar lo que a ellos les apetecía.




 Al final resultó que el indú estuvo muy bien. Picante, como no, pero muy bueno. Además de que servían un pan que estaba realmente exquisito. La verdad es que durante la cena hubo poca conversación. Éramos cuatro estómagos de judo con hambre, así que comíamos y repetíamos sin parar. Al terminar hicimos un buen rato de sobremesa porque quedamos muy llenos.

Daichi propuso ir a un hotel cápsula en Saitama. Los hoteles cápsula son hoteles que en vez de tener habitaciones, ofrecen camas en forma de cápsulas, es decir, un hueco en una pared con una cama y una televisión. La idea es que Japón es un país superpoblado, y a los japoneses les gusta mucho cenar y beber después de trabajar. Entonces, muchas veces en vez de volver a casa, que quizás están a dos horas de donde viven, se quedan en un hotel de estos, pasan la noche, al día siguiente se duchan y vuelven al trabajo, que quizás está a 5 o 10 minutos del mismo hotel. Este tipo de hoteles está pensando para eso, para darte un baño, al estilo japonés, luego dormir y después irte.



 Yo quedé gratamente sorprendido. El baño al estilo japonés me gusta. Tienes las duchas, donde te sientas delante de un espejo, te cepillas los dientes, te enjabonas y te enjuagas y luego están las bañeras calientes, donde el agua tiene una temperatura muy alta. La idea es relajar los músculos y las articulaciones antes de irte a dormir. Al principio, obviamente cuesta bastante entrar en la bañera, pero una vez te acostumbras se está muy bien y después del baño quedas como nuevo.

Cuando terminas de asearte, vuelves a subir a la cápsula que te han dado (previamente te dan una taquilla donde dejar tus cosas), te metes en la cama y a dormir. En mi caso, dormí bastante bien, sin embargo no sé cómo debe ser en verano, fechas en las que hace muchísimo calor en Japón, y tampoco sé cómo debe ser si te toca dormir cerca de alguien que ronca (aunque yo no me enteré de casi ningún ruido). El coste fue de unos 3.000 yenes, que son 30 euros. Para ser Japón, y teniendo en cuenta que teníamos la opción del baño, estuvo realmente bien de precio.

Al día siguiente, nos levantamos a las 7:00 y volvimos a asearnos. Después partimos para el pabellón de Saitama para ver el campeonato por equipos. Cuando entrabas en el pabellón te quitabas los zapatos e ibas descalzo. Estaba todo muy limpio y ordenado, aunque esto en Japón es normal.


 El torneo estuvo muy bien, aunque al equipo de chicos de Budai no le fue especialmente bien. Las chicas arrasaron, aunque no me sorprende viendo la forma con la que entrenan. La región de Kanto comprende la isla más grande del archipiélago nipón, sin embrago no incluye la región de Tokyo, porque sólo la región de Tokyo contiene cientos de universidades privadas. Por lo tanto, aunque en el campeonato había bastante nivel, faltaban las universidades más fuertes de la zona de Tokyo. En el mismo pabellón había otros torneos de otras disciplinas, como Kyudo (tiro con arco).

Al finalizar el campeonato, los chicos de primer curso recogieron la basura que había quedado en la zona del público de Budai y también ayudaron a retirar tatamis. Luego volvimos para la estación en autbús, que salió igual de caro que en taxi. Al final el trayecto de vuelta a Katsuura se hizo bastante largo, fueron más de tres horas. Pero al día siguiente Koshino sensei había dado descanso de entreno todo el día.




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