martes, 2 de agosto de 2011

Un robot que aprende y actúa.

Investigadores japoneses del Instituto de Tecnología de Tokyo, el Grupo Hasewaga, han diseñado un robot bastante peculiar.

Intentando imitar el modo de actuación de un ser humano, al robot se le planteó el problema de ofrecer un vaso de agua helada, concretamente, servir un vaso de agua, enfriarlo y ofrecérselo a una persona. Con este enunciado el robot, en base a los conocimientos generados por acciones anteriores, tenía que decidir qué hacer y, lo más importante, el orden en el que ejecutaría las acciones aprendidas.

Hasta ahora los robots, incluyendo los industriales, han sido capaces de realizar tareas muy concretas con rapidez y precisión, sin embargo, cuando el entorno cambia un poco, se les hace complicado responder. Este robot almacena conocimientos básicos y los puede aplicar a situaciones inmediatas. Si no “sabe” lo suficiente, se detiene e indica que no puede ejecutarlo porque no sabe cómo, por tanto, si le vamos enseñando cosas, las irá incorporando como nuevos conocimientos y, encajando cada pieza, podría resolver un problema mayor.
Volviendo al ejemplo, al pedirle al robot agua fría, sabe que después de servir el agua en el vaso no puede coger el hielo porque tiene sus manos ocupadas con el vaso y la botella, por tanto, debe poner la botella en la mesa y, entonces, servir el hielo en el vaso.

Si trasladamos la inteligencia artificial al mundo real, es evidente que los entornos reales son muchísimo más complejos y cambian rápidamente. Por tanto, es necesario incluir un mecanismo de aprendizaje que haga que el autómata se adapte a la situación. Además, debido a que los entornos son cambiantes, los robots deben tener la capacidad de seguir aprendiendo y obteniendo nueva información sobre el terreno. Para lograr todo esto hemos implementado un algoritmo de redes neuronales con SOINN que, además de ser bastante ligero en la computación, elimina cualquier ruido procedente de la nueva información que entra en juego.
El robot captura los parámetros del entorno a través de sus propios sensores (visión, táctiles, etc) además de los datos que recibe, sin embargo, SOINN permite que esta inteligencia sea colectiva, es decir, los robots pueden adquirir conocimientos que procedan del aprendizaje de otros robots, por ejemplo, a través de Internet. Gracias a esto, todos los robots podrían adquirir los conocimientos del resto y aprender mucho más rápido.



Fuente: Alt1040.com

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